viernes, 29 de febrero de 2008

Cuando el pasado nos alcanza

Decía una antigua campaña de Kodak: recordar es volver a vivir y una buena amiga con mala memoria se mortificaba preguntándose, entonces ¿no recordar es no haber vivido?
Cuando mis papás se mudaron a Monterrey, trajeron de entre mis cosas una caja con tarjetas, recados, cartas que yo guardaba desde hace tiempo, ¡había calcomanías de la primaria! já, no sé como sobrevivieron las limpias anuales de closets y cosas.
eché una ojeada a tal caja y encontré un sin fin de momentos de secundaria y de prepa encerrados ahí, entre polvo y sobres de todos tamaños y colores, algunas hojas a punto de romperse y algunas otras apenas de 2cm x 1cm. Es curioso como lo que parece insignificante en una época al recordarlo toma otro matiz, en sepia, y nos llena de calorcito el corazón.
Hoy comenté con una amiga, un recado que me escribió durante una clase en la prepa, el contenido del recado incluía una anécdota de ella con alguien que después se convirtió en gran amigo también, y más tarde recibí una llamada de ellos 2... él recordó cosas que hacíamos y prometimos estar en contacto. Es increíble como apesar del tiempo, el cariño sigue vivo, y en el caso de mi amiga más fuerte que nunca, es un cariño ya maduro pero con el mismo tinte de ingenuidad de hace casi 25 años.

Memoria

A mi edad la memoria empieza a fallar, y a mi edad también los recuerdos de antaño vuelven con más fuerza, la nostalgia de la niñez y de los momentos felices se hace más presente.
Justo anoche pensé que escribiría aquí sobre algo, que cuando me dispuse a hacerlo no recordé lo que era y justo anoche también encontré una cajita lapicera que tengo desde los 5 años, y vinieron a mí los recuerdos del momento exacto cuando la compre. Eran mis vacaciones de verano y visitaba a mis abuelos, con la cercanía a San Diego, Ca. nuestras compras siempre eran "al otro lado", recuerdo que me llevaron a una tienda super bonita para que escogiera colores, libros para colorear y cuanta chuchería se me antojara, supongo que era una tienda Hello Kitty o algo parecido y ahí encontré la cajita... entre otras cosas que me compraron ese día, me parece que la lapicera es lo único que conservo junto a los recuerdos de esos días calurosos, en los que con pies empatinados no duraba más de 5 minutos en la calle, y cuando a los 3 días de visita llamé a mi casa pidiendo regresar porque mi abuelito quería traernos todo el día en el carro, no podía salir a jugar y mi abuela me corto un flequillo que yo odiaba... mi abuela tratando de suavizar las cosas me dijo: espérate, tu abuelito nos va a llevar de compras, a lo que respondí con todo el carácter que puede tener una a los 5 años: ¡ya me compraron!
Y así, esta cajita me ha acompañado desde 3ro de kinder, primaria, en prepa la rescaté y ahí anotaba los acordeones de conta, en profesional y ahora en mis clases de chino.

:O)

miércoles, 27 de febrero de 2008

Ladrona de fotos

¿Alguna vez te han tomado una foto que te encanta? imagino que muchas veces, y que obviamente quieres tenerla en tu fototeca, ¿no? pues me robé esta foto que ¡me encantó! y no sólo por mi natural narcisismo, sino por toda la foto en sí: la iluminación, el contraste de colores, las sombras.
Y es que mi amigo, quien tomó la foto, estaba presumiendo su más reciente adquisición, que tiene, entre sus funcionalidades, la peculiaridad de seleccionar un color que se quiere resaltar y el resto ponerlo en b/n, ¿cool, no?, así que cuando el Precioso las subió al facebook, no resistí la tentación y me la robé... así que gané que me llamara ladrona de fotos pero ¡no me arrepiento! lo importante es que la conseguí.

:O)

martes, 26 de febrero de 2008

Tarjetas de navidad en febrero

En los días cercanos a la navidad, quise tener un detallito con algunos amigos y en lugar de mandar tarjetas virtuales decidí darle una oportunidad al tradicional servicio postal. Armada de tarjetas previamente seleccionadas, pluma en mano y una foto para incluir en el envío, escribí cada una de las 3 tarjetas que enviaría al DF, las sellé y las lleve a la oficina de correos más cercana, que por cierto, me tomo casi una semana encontrarla. Finalmente las tarjetas tomaron su camino. Yo, sabiendo que tardarían aproximadamente 3 semanas en llegar a su destino final, no tuve más remedio que esperar. Pasaron las 3 semanas, y no tenía noticias que hubieran llegado, pues cuando una da una sorpresa espera por lo menos una llamada, mensaje en agradecimiento ¿no?
Era la semana cinco cuando entre mis estados de cuenta, recibos de agua, luz y teléfono descubrí que las tarjetas navideñas, debido a un error en la dirección, habían recorrido el camino de ida y vuelta para regresar a mis manos, ¡era ya casi 14 de febrero!.
¡Ni hablar! decidí enviarlas nuevamente, fuera de temporada pero esta vez por servicio de mensajería express personal (por medio de un amigo que viajo al DF).
Finalmente las tarjetas llegaron a su destino, y el mensaje de agradecimiento que recibí decía:

me causó tan buen o mejor efecto que si me hubiera llegado en Xmas.

Lo más gratificante es saber que después de la odisea la tarjeta logró su misión: sembrar un poquito de buena vibra y cariñito en los amigos... bien dicen que las cosas siempre llegan en el momento adecuado.

:O)

lunes, 25 de febrero de 2008

He comprado zapatos

¡Que novedad! como si comprar zapatos fuera algo tan descabellado sobre todo para las mujeres, ¡já!, pero aún así quiero escribir sobre ellos, sobretodo porque comprarlos al 80% de descuento es lo máximo, y es una de esas oportunidades en la vida que no podemos dejar pasar.
Como buena mujer y buena mercadóloga las ofertas siempre me invitan a comprar cosas que no necesito con dinero que no tengo. Cuando era más joven y mi fuente de ingresos provenía de mi padre, siempre lo convencía de comprarme algo usando el argumento de cuánto le estaba ahorrando, y como él no comprendía muy bien la cuestión de las ofertas siempre refunfuñaba que no veía ningún ahorro, y como dice un buen amigo, terminaba siempre con un hoyo en la bolsa.
Hace un par de meses descubrí un par de zapatos (los de encaje azul que aparecen en esta foto) al estilo vintage de una marca llamada bobbi Blu, y no tuvieran nada de particular excepto que al parecer sólo a mi me encantan ya que mi asesor de imagen los desaprobó por completo. Honestamente no me importa nada lo que él piense. En fin. Eso fue hace un par de meses y hace una semana volví al lugar donde los encontré y descubrí algunos más, hermosos para mi gusto, y decidí comprarlos, algunas veces me pregunto si realmente los voy a usar, trantándo de ser una compradora responsable, pero es que ante estas oportunidades una simplemente no puede resistirse. Ahora tengo unas cajas de zapatos buscando un lugar en mi cuarto donde acomodarse y un par de pies muy contentos con zapatos nuevos.

:O)

Intro.. retro..

Hoy en día todo mundo parece tener una opinión sobre algo, lo que sea, para publicar en la blogósfera, y haciendo uso de mi propio quote "tengo opiniones interesantes sobre temas irrelevantes" me dispongo a opinar en este espacio tan mío como de quién lo lea..
Quizá no encuentren nada interesante para ustedes, pero como toda expresión "artística" el significado está en quién lo realiza y no tanto en quién lo contempla, y no pretendo decir que existe algo artístico en estas líneas, claro que no, pues es fácil darse cuenta que no soy literata, escritora o algo similar, lo que quiero decir es que esta expresión quizá sólo tenga sentido para mí.
No no soy escritora, ni siquiera escritora wanna be, soy sólo una chica (esa palabra me da disonancia) más normal de lo que parezco, con una vida tan sencilla que en estos tiempos resulta difícil encontrar. Sólo una chica tal vez buscando un espacio de expresión, o tal vez un legado, no lo sé. Ni siquiera tengo claro sobre qué escribiré. Podría contar sobre la dieta .. primer propósito de año que pongo en una lista y he cumplido; o de mi opinión acerca de los conductores insolentes, o sobre la prestación de servicios desde el punto de vista de una consumidora más exigente que exigín, o de mi amor desmedido por las mascotas o de mi "tirria" hacia los gimnasios... no lo sé el caso es que lo "in" es tener un blog y escribir en él lo que sea, además que, a juzgar por la reciente entrega de los premios Oscar, tiene el potencial de transformarme de blogger a Oscar winner. ¿será?

:O)