jueves, 24 de abril de 2008

Baby frenzy

Con la próxima llegada del primer nieto y sobrino (en mi caso) todos hemos desarrollado cierto tipo de locura producto de la emoción que esto implica. Así que a cada tienda que vamos queremos buscar algo para el pequeño Ovama, desde biberones hasta asientos para carro. Las opciones son infinitas y en toda variedad de tamaños, colores y por supuesto precio. Hay cosas tan increíbles como el calienta-toallitas que mi hermano, incrédulo y escéptico como es él, dudo en comprar para comprobar más tarde, por el testimonio de un papá reciente, que son hiper necesarios para evitar que el bebito brinque. Mi mamá esta semana compró una camisetita roja de esas que se abrochan en la entrepierna y un par de calcetines, como de niño grande, también en rojo. Mi papá quería comprar un traje de baño que justo al momento de pagar lo tuvimos que convencer que no era buena idea, ya que no lo usaría pues nacerá en septiembre. Y así entre la emoción y la razón hemos estado debatiendo lo que podríamos, deberíamos y quisieramos comprar. Mis compañeras del trabajo opinan que lo mejor para regalar son pañales y ropita "de estar" de esas que son como camiseta interior. Mi mamá quería que fuera niña y hace tiempo les regaló una toalla rosa, mi papá dijo que por lo menos nadie lo verá usarla y mi cuñada ya hizo oficial que cuando sea cuestionada por el color, ella sólo respondará: ¡pregúntale a tu abuela!

:O)

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