Ayer en el programa tocamos el tema de Escuela para Padres, y fue interesante, pero hoy en la mañana mi mamá me preguntó si habrá papás que lo oigan y reflexionen y de verdad hagan ajustes, por ejemplo si Pepito le pega a su abuelita y la mamá lo disculpa diciendo es que hoy despertó de mal humor, si al escuchar el programa decidirá, en vez de disculparlo, enseñarle que no debe pegar, por respeto, educación y porque el mundo no tiene la culpa de su mal genio. La pregunta de mi mamá me dejó pensando y lo más probable es que la respuesta sea NO, es muy posible que quien se encuentre en esa situación, nos haya escuchado pero, como decimos, no le hizo click, porque seguramente esa mamá o papá cree que está haciendo todo lo correcto. Y no lo digo porque les tire mala onda a los papás, sino porque en la vida diaria lo hacemos y pensamos todo el tiempo. Recordé que una vez, un compañero del trabajo comentó que la velocidad a la que cada quien maneja es la ideal, si manejamos a 100km/hr, el que va a 80 o 60 va muy lento, le "echamos las luces" para que se apure y nos desesperamos, pero si alguien nos rebasa porque va a más de 120 pensamos: irresponsable, va a provocar un accidente!. También al manejar me doy cuenta que si necesitamos el paso, incorporarnos a algún carril y la gente no nos deja pensamos: ¡Qué poca, qué no ve que necesito pasar??!, pero si alguien pone las direccionales, ni las vemos, nos seguimos derecho aunque sabemos que el carril de alado esta cerrado y que los pobres conductores no tienen otra opción más que incorporarse al nuestro pero nosotros "tenemos prisa" y de acuerdo a nuestro pensamiento, estamos siempre e invariablemente en lo correcto, haciendo las cosas y siendo, como dice mi amiga Cindy La Regia, personas "bien".
En la oficina uno es siempre el que se sabe comunicar, el que es diligente, el que se integra a los equipos, el que entrega las cosas en tiempo y en forma. En la casa somos el o la que siempre ayuda, la que esta disponible para los demás, el que no olvida los detalles, la que es tolerante, el que es adaptado y abierto a los comentarios, el o la que nunca se enoja y cede... Vaya, somos un manojo inagotable de cualidades y virtudes que nos convierten en seres prácticamente inmaculados en un mundo que no nos comprende y que parece ir en contra de toda sensatez, o al menos la nuestra.
En lo personal siempre he pensado que estoy abierta a estas reflexiones y me observo, me gusta descubrir mis patrones de conducta, sus resultados, y tener la posibilidad de corregirlos, pero eso es lo que YO creo que hago y aún así varias veces me he descubierto en situaciones como las que mencioné antes, y estoy segura que hay muchas otras en las que creo que estoy "bien" y no me he dado cuenta que quizá de plano estoy completamente al otro lado de la brújula. Claro, también están las cosas que se que no son lo mejor, mi lado oscuro y que no deseo cambiar. Pero me refiero a que según yo muy observadora y abierta a descubrir mis fallas y la verdad es que quizá estoy viendo sólo lo que quiero ver, o profundizando sólo hasta donde es bonito, la realidad es que no estoy segura que mis observaciones sean correctas, profundas y efectivas.
Por lo tanto, volviendo a la pregunta de mi madre respecto al programa de ayer, me parece que es difícil que la gente en general, nos atrevamos a escucharnos y/o a otros cuando "atacan" nuestra manera de pensar, o de hacer las cosas, quizá ni nos damos por aludidos, porque creo que siempre pensamos: Yo estoy en lo correcto.
¿Verdad que tengo razón?
:O)
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