miércoles, 29 de abril de 2009

El amor en tiempos de la influenza

La semana pasada deambulabamos por el mundo tranquilamente, con la prisa de siempre y el estrés normal, eramos por decirlo de alguna manera: felices, hasta el viernes que se anunció el cierre de escuelas por peligro de contagio, se prohibió saludar a la gente de mano o de beso y se anunció un estado de alerta por virus de influenza. A partir de entonces nos dedicamos a sospechar del vecino, del hermano, del amigo... no tengo pareja pero me imagino que son tiempos difíciles para los que la tienen, no?
El domingo tuve un evento masivos y entre el sudor, al humedad, el gentío y los saludos, sabrá Dios cuanta clase de gérmenes pesqué, aunque aparentemente ninguno porque aun me mantengo sin síntomas de nada. El lunes en la oficina juntas de pánico sobre las medidas que tomaríamos ante la amenaza inminente, todos en la sala de juntas con tapabocas que conseguimos no sé de dónde, por la calle se ven personas a pie o en carro con los cubrebocas, se siente un ambiente tenso y más que el clima nos ha acompañado con una bruma así como anunciando que todo esto continúa y no se le ve final.
y por si fuera poco, entre las noticias, los discursos de campaña, y los mails ya no sabemos que creer: teorías de la conspiración, que si es una estrategia para que suelten dinero, que si es una cortina de humo porque algo más grande se avecina, pero que entre una cosa o la otra nos tienen a todos con el alma en hilo esperando lo peor.... mietras tanto no nos queda más que cuidarnos, tomar las precaciones posibles y mantener la calma.

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