El otro día escuchamos a alguien decir que está decidido a ser millonario, pero que para eso necesita irse a vivir a otro país. Nos quedamos pensando varias cosas. Primero tener ambiciones parece ser lo correcto, lo ideal, algunas de mis amigas tienen esa cualidad entre la lista de virtudes de su pareja ideal "que tenga ambiciones", creo que todos las tenemos en cierta medida: tener un mejor carro, un mejor empleo, una casa más grande, viajar más, apender otro idioma.. y con base en eso ponemos nuestras metas y vamos viviendo y haciendo ajustes de acuerdo a esas circunstancias. Segundo, irse del país no garantiza nada, es más estoy segura que aquí podría lograrlo. Pero fuera de todo eso, lo que más nos intrigó es si esta persona logrará ser feliz algún día. No trato de dar una cátedra sobre la felicidad ni apoyar el conformismo, únicamente comentar un hecho que invitó a la reflexión. La pregunta sobre sí esta persona llegará a ser feliz o no, está basada en el hecho de que su vida está rodeada de comentarios de inconformidad de todo lo que sucede a su alrededor: que si los amigos no son lo suficientemente inteligentes, que si el trabajo no es lo suficientemente bueno, que si la casa en la que vive no es lo sufientemente bonita o grande, que si el carro, que si la escuela, que si el mundo... entonces, será que esta búsqueda o ambición por llegar a ser millonario sera lo sufientemente exitosa y entonces quedará satisfecho? Recordé un artículo que leí hace tiempo sobre el lugar más feliz del planeta y el título es La felicidad no pasa por el consumo y se refiere a este estudio que hacen sobre los países para evaluar cuál es el más feliz, curiosamente los países lationoamericanos figuran entre los primero lugares, pero el que encabeza la lista es una isla en medio del pacífico llamada Vanautu, cuya economía se basa en la agricultura y el turismo, además de acuerdo a este estudio, los países más ricos y por lo tanto más consumistas están al final de la lista, lo cual puede ser un indicador que no siempre el dinero o la riqueza acompaña la felicidad...
pero quien sabe, nunca he sido millonaria, lo que sí he sido es feliz!
:O)
No hay comentarios:
Publicar un comentario